El organismo adelantará la aprobación de la meta de reservas de septiembre para apurar el giro de divisas, tal como esperaba el ministro de Economía, Sergio Massa.

El ministro de Economía, Sergio Massaestá muy confiado en que el próximo viernes el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobará no solo las metas del segundo trimestre, que ya fueron convalidadas por el staff del organismo, sino también la pauta del tercer trimestre de reservas internacionales para que desde ahora hasta fin de año lleguen al país unos USD 10.000 millones.

“El directorio va a aprobar las metas de reservas de septiembre junto con todas las metas de junio”, indicó a Infobae una inmejorable fuente del Palacio de Hacienda.

Se confirmó en Washington que este viernes el Board tratará la segunda revisión y las metas para fines de septiembre hasta donde la información completa este disponible, ya que la tercera revisión se llevará a cabo a principios de octubre, aunque Massa ya mostró su optimismo al respecto.

En el segundo trimestre faltaron USD 296 millones para cumplir con la meta de reservas, pero en el tercer trimestre sobraron USD 1.052 millones por el esquema del dólar soja, que captó USD 8.123 millones.

Con esta compensación, el ministro entiende que el directorio aprobará este viernes las “metas de septiembre de reservas junto con todas las del segundo trimestre”, que ya fueron convalidadas por el staff del organismo. Las otras dos metas, de déficit fiscal y política monetaria, se aprobarían recién en noviembre, pero esto no impediría que, a los USD 3.900 millones que llegarán la semana próxima por las metas del segundo trimestre se sumen USD 5.700 millones previstos de acá a fin de año por las pautas del tercer trimestre.

“Ya estaban asegurados unos 4.000 millones de dólares por el cumplimiento de las metas del segundo trimestre; en diciembre, siempre que el board apruebe el resto de la tercera revisión, entrarán unos 5800 millones de dólares”, afirmó la fuente del quinto piso del Palacio de Hacienda.

Las metas de del FMI
Las metas de del FMI

Si se cumpliera la predicción oficial, sería otra demostración de heterodoxia en las formas por parte del organismo que conduce Georgieva y que está acostumbrado a respetar a rajatabla los tiempos burocráticos. “Es algo que nunca hicieron hasta ahora”, se enorgullecieron muy cerca de Massa, a la espera de los dólares que tanto necesita el Gobierno.

“Los USD 4.000 millones ya están asegurados, pero con la aprobación de la meta de reservas a septiembre ahora nos aseguran los desembolsos hasta fin de año”, concluyó la inobjetable fuente oficial en Buenos Aires.

Fuentes al tanto del acuerdo consideraron que el directorio podría basarse en que ya se cumplió la meta del tercer trimestre y que esta fue una acción correctiva; aclaró que la formalidad es difícil de imaginar pero que el tema se puede “acomodar, sobre todo porque ya tienen el dato”. De hecho, el staff ya comunicó que, pese a que no se cumplió la meta de reservas -según el Gobierno, por la demora del BID en enviar un crédito- aprobó igualmente la segunda revisión del acuerdo firmado a fines de marzo de este año.

Metas aprobadas

Cabe recordar que el FMI anunció que el staff había aprobado las metas del segundo trimestre luego del viaje que realizó el ministro Sergio Massa a Washington para reunirse con Georgieva, luego de 10 días de duras negociaciones técnicas entre su equipo y el staff que conduce Ilan Goldfjan.

El 19 de septiembre, el Fondo informó que “el personal técnico del FMI y las autoridades argentinas llegan a un acuerdo a nivel de personal técnico sobre la segunda revisión en el marco del Acuerdo de Servicio Ampliado del Fondo”.

“El personal técnico del FMI y las autoridades argentinas han llegado a un acuerdo a nivel de personal técnico sobre la segunda revisión bajo el acuerdo SAF de 30 meses de Argentina. El acuerdo está sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, que se espera se reúna en las próximas semanas. Una vez completada la revisión, Argentina tendría acceso a alrededor de US$ 3.900 mil millones (DEG 3.000 millones). Las recientes y decisivas medidas de política destinadas a corregir reveses anteriores están ayudando a restaurar la confianza y fortalecer la estabilidad macroeconómica, incluso mediante la reconstrucción de las reservas internacionales”, indicó el informe.

El auditor regional del FMI, Ilan Goldfajn
El auditor regional del FMI, Ilan Goldfajn

El personal técnico del FMI y las autoridades argentinas han llegado a un acuerdo a nivel de personal técnico sobre la segunda revisión bajo el acuerdo SAF de 30 meses de Argentina

“El personal técnico del FMI y las autoridades argentinas acordaron que los objetivos establecidos en la aprobación del acuerdo permanecerán sin cambios hasta 2023. La implementación decidida de políticas sigue siendo esencial para consolidar la estabilidad macroeconómica y comenzar a abordar los desafíos arraigados de Argentina, en particular la inflación alta y persistente”, precisó.

El jefe del caso argentino, Luis Cubeddu, expresó que “la revisión se centró en evaluar el progreso desde la finalización de la primera revisión, actualizar el marco macroeconómico y llegar a acuerdos sobre un paquete de políticas sólidas para continuar afianzando la estabilidad macroeconómica y asegurar un crecimiento sostenido e inclusivo. En este contexto, se acordó que los objetivos clave establecidos al momento de la aprobación del acuerdo, incluidos los relacionados con el déficit fiscal primario y las reservas internacionales netas, permanecerán sin cambios hasta 2023. Este enfoque proporciona un ancla vital para continuar reconstruyendo la credibilidad y sostener el compromiso renovado de implementar el programa, en torno a los pilares de las autoridades referidos al orden fiscal y la acumulación de reservas”.

“La mayoría de los objetivos del programa cuantitativo hasta fines de junio de 2022 se cumplieron, con la excepción del piso de las reservas internacionales netas, principalmente debido a un crecimiento del volumen de importaciones superior al programado y demoras en el apoyo oficial externo. Posteriormente, un período de volatilidad en el mercado cambiario y de bonos fue detenido luego de medidas decisivas que corrigieron reveses anteriores y reconstruyeron credibilidad”, indicó el organismo, mientras Georgieva se reunía con el presidente Alberto Fernández en Nueva York para cumplir con las formalidades.

Fuente: infobae.com

Los últimos u$s317 millones que liquidaron las cerealeras por el beneficio del "dólar soja" marcaron un hito en la actual dinámica económica. La medida excepcional le permitió al Banco Central una acumulación de casi 5.000 millones de dólares, y a Sergio Massa la posibilidad de mostrar una carta de triunfo frente al "mercado".

El ministro, tal como lo dejó trascender el viernes último en la conferencia, cree que se tomó la primera revancha contra quienes le bajaron el pulgar desde que asumió.

Massa sabe a la perfección que no solamente los financistas son los que mantienen sus dudas para lo que viene. El ministro puede mirar el vaso "medio lleno" y dar cuenta de una brecha cambiaria que se achicó -levemente- desde que asumió en medio de la crisis total en el Gobierno nacional.

Pero también reconoce puertas adentro la existencia de un vaso "medio vacío", que lo expone a "desafíos", según él mismo apuntó, básicamente en el mercado cambiario.

Por eso, el titular del Palacio de Hacienda quiere comenzar esta semana con anuncios clave para el dólar. Lo que él mismo denominó como "el tiempo de cuidar los dólares conseguidos" gracias exclusivamente al "dólar soja".

Habrá medidas de control a las importaciones -en torno a un nuevo sistema para privilegiar las compras de insumos para la producción- y también el intento del desarme de "trampas" mediante las cautelares judiciales que habilitaron importaciones innecesarias -en este contexto de escasez de divisas- por miles de millones de dólares.

El "dólar Qatar": ser o no ser

La urgencia por retener los billetes verdes demora -no obstante- una definición por un tipo de cambio más alto para los gastos con tarjetas de crédito en el exterior. Por ahora, el "dólar Qatar" se mantiene en pausa.

Una indefinición que tiene costos: durante agosto se fueron u$s795 millones por los gastos en dólares de argentinos que hacen turismo en el exterior con una paridad cercana (hoy) a los $270. Se trata de la mayor erogación desde el año 2017 cuando el atraso cambiario era indiscutible y, en todo caso, mayor al que existe hoy.

"Algo habrá", dice una fuente del gabinete económico a iProfesional. Admite, eso sí, diferencias internas por la posible "solución" para que los turistas que viajan afuera gasten menos. ¿Lo harían si imponen una cotización de $300 en lugar de $270? Difícil creerlo.

¿Y entonces? ¿Madura acaso la idea de un desdoblamiento liso y llano que permita el ingreso de divisas a las reservas de los turistas que arriban desde otros países?

Massa se esforzó, antes del fin de semana, por negar una devaluación abrupta. "Hay que tener responsabilidad. Sería empujar a la pobreza a un 20% de los argentinos", expresó. De esta forma, intentó poner punto final a quienes -incluso desde su propio entorno- le acercaron la posibilidad de un plan de estabilización que comience por una devaluación.

La necesidad de los dólares y los tironeos

Como sucede desde que llegó al Ministerio, el ex diputado pondrá el foco en la acumulación de las reservas del BCRA. La cuestión central es cómo podrá hacerlo, más allá de los desembolsos de los organismos multilaterales, que ya están pautados. "El objetivo es aumentar el volumen de las exportaciones", dice Massa a sabiendas de que no se trata de una alternativa viable para el corto plazo.

 

Mientras tanto, el jefe del Palacio de Hacienda tendrá ́que lidiar con la fuerte presión de los precios y las reaperturas de las paritarias, que lógicamente ya comenzaron a asomar en un contexto inflacionario del 100% anual.

Los aumentos de precios anunciados por los fabricantes de alimentos a sus clientes son generalizados. Un relevamiento entre cadenas de supermercados y mayoristas, que reciben directo de los fabricantes, acusó ajustes de entre 5% y 16% en alimentos. Y hasta 20% en el caso de las bebidas no alcohólicas. Los vinos tienen subas promedio del 10%.

La inflación se encamina, de esa manera, a un escenario impensado a principios de año: con un índice que es difícil bajar del 7% mensual. Una economía inviable por donde se mire. La pregunta sigue siendo cuál será el camino menos doloroso para encarrilar la situación.

Cristina Kirchner también juega (y presiona)

Cristina Kirchner tomó nota de lo que, por ahora de manera incipiente, empezó a evidenciarse en la sociedad y en la dinámica económica: los salarios pierden terreno contra la inflación y eso, indefectiblemente, tendrá un impacto negativo en la actividad.

Lo reveló el INDEC en las últimas horas: con la única excepción de los salarios del sector público, el resto -sueldos formales y los que están "en negro"- perdieron poder de compra durante julio.

Massa le prometió a CFK que habrá un bono para la franja de la sociedad más castigada por la imponente alza de los precios de los alimentos. Se trata de una salida del paso, pero que de ninguna manera forma parte de una solución estable.

 

Por eso, el ministro se juega a algún tipo de acuerdo que vuelva a poner al Banco Central en una posición compradora neta de divisas.

¿Llega este esquema a las próximas elecciones sin una devaluación, tal como pretenden Cristina y Alberto Fernández?

"Esta dinámica no puede sustentarse. En estas semanas habrá nuevas noticias en el frente cambiario" concluye el último informe semanal de la consultora Analytica, que conduce Ricardo Delgado.

Un apunte apropiado de lo que, hoy por hoy, asume el mercado.

 

Fuente: iprofesional.com

Aún le faltan casi USD 1.500 millones, pero tiene dos días más para seguir comprando y además llegaron desembolsos de organismos multilaterales. Como contrapartida, al BCRA el nuevo dólar soja le costo $ 400.000 millones.

El fuerte ritmo de compra de dólares por parte del Banco Central dejaría a la entidad mucho más cerca de cumplir el compromiso asumido con el FMI, que exige un target de reservas netas para fin del tercer trimestre. El dólar soja implementado por Sergio Massa en el arranque del mes, y que termina mañana, resultó clave para conseguir el objetivo, cuando hace menos de 30 días parecía algo imposible.

Ayer el BCRA volvió a terminar con fuerte saldo comprador, en este caso de USD 300 millones. Desde que a principios de septiembre comenzó este esquema, que ofrece un tipo de cambio más atractivo a las cerealeras por la exportación de soja, el campo liquidó USD 6.500 millones.

La cifra es superior incluso a la que había pronosticado el propio ministro de Economía cuando lanzó la medida. En aquel momento proyectó liquidaciones por USD 5.000 millones, cifra que ya fue superada en un 30% y todavía restan dos días para aprovechar ese tipo de cambio preferencial. El propio Massa reconfirmó ayer durante su presentación en la Cámara de Diputados que el 30 de septiembre será el último día de la medida. Es posible que para ese momento se hayan superado incluso los USD 7.000 millones ingresados, en lo que ya es un septiembre récord.

De este volumen ingresado, el BCRA ya acumuló USD 4.200 millones y de esta forma las reservas netas ya superan los USD 5.000 millones. Un informe divulgado por la consultora 1816 señaló que ahora el Gobierno quedó bastante cerca de cumplir con la exigencia trimestral del Fondo en materia de reservas, aunque no es seguro que se alcance la cifra.

Sucede que el nivel actual aún está algo lejos de los USD 6.425 millones exigidos por el Fondo. Sin embargo, al mismo tiempo, consideran que podría alcanzarse esa cifra con alguna ayuda extra. En primer lugar, faltan dos días para que se liquiden divisas bajo el actual esquema especial, sumando al menos otros USD 500 millones. Por otra parte, también se contabilizaría parte de lo que debería desembolsar el FMI (USD 4.000 millones), que llegarían en los primeros días de octubre.

El director de la consultora Econométrica, Ramiro Castiñeira, también estimó cuál es el costo de haber comprado dólares a un tipo de cambio preferencial. “Los USD 7.000 millones los compró a $ 200 en vez de $ 150, lo que significa una expansión monetaria adicional de $ 400.000 millones durante septiembre”. Visto de otra forma, significó una pérdida de $ 50 por cada dólar que el BCRA adquirió bajo este esquema.

En relación a la liquidación del campo, Castiñeira resaltó que se trató de un volumen récord, que duplicó lo del mes previo y representó casi tres veces más que lo registrado en igual mes del año pasado.

La pérdida asumida por el BCRA será asumida por un bono que emitirá el Tesoro por USD 2.650 millones.

Asimismo, advirtió que ni comprando dólares a pérdida el BCRA logra superar un punto del PBI en reservas netas, mientras que Brasil tiene reservas por el equivalente al 20% de su Producto. “No precisó comprar a pérdida, ni imponer cepos, ni cerró importaciones ni ninguna de las mieles de la heterodoxia local”.

Las dudas ahora se concentran en cómo se comportará el mercado cambiario en el último trimestre, ya que habrá una fuerte merma de las liquidaciones del complejo cerealero, que adelantaron buena parte de sus tenencias durante septiembre.

Por eso, Massa ultima los detalles del anuncio del nuevo “dólar Qatar”, que implica un tipo de cambio más alto para el sector turístico y reducir sustancialmente el déficit actual. Solo en julio el rojo llegó a USD 750 millones.

 

Fuente: infobae.com

El dólar blue rebotó este martes 27 de septiembre $4 al cerrar en $290, con lo cual alcanzó su mayor valor de septiembre, y achicó la brecha que lo separaba de los dólares financieros que se operan en el ámbito bursátil -contado con liquidación (CCL) y MEP- que en la jornada bajaron levemente.

Para los analistas, es lógico que el blue subiera porque siempre tiende a converger con los dólares financieros, en especial, con el MEP. Pero además creen también que ante los rumores de un nuevo dólar tarjeta o turista a partir de octubre, se adelantaron compras en el mercado informal.

Y es que los analistas explican que si el dólar tarjeta que este martes cerró en $ se eleva a $300 como analiza Economía ese valor oficiará como nuevo piso del blue y de las divisas financieras.

En cuanto a la estabilidad de los dólares financieros, operadores comentaron que en la jornada no se notó tanta intervención mediante la venta de bonos de parte de organismos públicos como se había evidenciado en la víspera, con lo cual lo atribuyeron la calma a que a fin de mes habitualmente muchas empresas demandan pesos para cubrir gastos.

Dólar blue: las causas del rebote

 

El analista financiero Franco Tealdi evaluó que "el blue venía muy atrasado respecto a los financieros, y tarde o temprano siempre se terminan arbitrando".

De igual el analista Christian Buteler sostuvo que "el blue intenta ajustarse, era mucha la brecha que tenía con el MEP, una diferencia de las más grandes de los últimos tiempos, ahora hay que ver si se mantiene, porque tampoco es que hay una sobredemanda".

 

El especialista Gustavo Ber coincidió que el salto del blue es producto de "la convergencia hacia los dólares financieros ya que se había ampliado bastante la diferencia, y puede ser también (compras de) anticipo a rumores sobre nuevas medidas".

Por su parte, el economista Federico Glustein planteó que "estamos en un escenario de incertidumbre y con un dólar fuerte" a nivel internacional tras la suba de tasas de interés que dispuso la Reserva Federal con lo cual alegó que la dolarización es la opción más segura en estos momentos para resguardar el capital".

"Las medidas en torno al encarecimiento de las cotizaciones impulsan al alza al blue que es el único libre", destacó.

Con la misma óptica, la economista Natalia Motyl vinculó el rebote del blue, por un lado a los rumores de nuevas medidas cambiarias a partir de octubre y "algo de eso que impacta sobre las expectativas".

Pero la economista evaluó que el salto del blue es "fundamentalmente por la apreciación del dólar frente al resto de las monedas, que está tocando máximos que no se observaban en 20 años"

"Estamos viendo como monedas fuertes como la libra y el euro se están desplomando. Y cada vez son más fuertes las expectativas de que la economía mundial no logra recuperarse post pandemia y que podría volver a caer en una recesión. Eso es lo que impacta tan negativamente sobre el dólar blue", explicó.

Dólares financieros: ¿por qué volvieron a bajar?

El CCL y el MEP cerraron en baja, pese a un escenario de fortalecimiento del dólar en la región. El CCL terminó en $305,54, y el MEP finalizó en $296.86

Tealdi relacionó la caída de los dólares financieros a un factor estacional, estamos a fin de mes y los agentes buscan hacerse de pesos para los pagos de principio de mes".

Para Motyl, "los dólares financieros están corrigiendo a la baja, luego del efecto sobrerreacción de los últimos días". Y remarcó: "para finales de semana veremos que llegan a un valor estable luego del neteo de ambos efectos (internacional) y sobrerreacción de los últimos días".

Buteler concordó que la semana pasada los dólares financieros "habían subido mucho, ahora se viene el fin del dólar soja lo que quiere decir que va a bajar la cantidad de pesos emitidos". También especuló que en esta mayor calma "puede ser por el efecto de las regulaciones del lunes pasado el BCRA de que las empresas que liquidaron dólar soja no pueden ir al MEP y al CCL".

"Además, el dólar a nivel mundial no tuvo la misma reacción de ayer cuando había subido mucho, hoy el movimiento fue más tenue", acotó. Otro operador también comentó que "estuvo todo un poco más calmo, hubo algo de intervención oficial pero no tanto como el lunes".

Por su parte, Glustein dijo que "con el mercado mundial expectante a eventual recesión, desplome de monedas, entre otras, dólares financieros tampoco tienen aumento de demanda por temor a cambios en escenario internacional".

Dólar blue y financieros: ven nuevo piso en $300

Los economistas coinciden que si el dólar tarjeta se encarece a $300 ese será el nuevo piso para el blue y los dólares financieros, y auguran que la tendencia de las divisas paralelas es al alza.

En ese sentido, Glustein aseveró que "si el dólar tarjeta lo llevan a $300, el blue no tengo dudas se dispara por encima de esa cotización, sobre todo porque será móvil, es decir, le agregarán impuestos al turista, por lo que será piso a partir de ese momento y todos los dólares libres aumentarán".

Motyl también enfatizó que "siempre que suban el valor de los tipos de cambio diferenciales, va a generar presiones sobre el mercado paralelo ya que le pone un piso".

A su vez, Pablo Repetto, jefe de Research de Aurum Valores, argumentó que "los dólares financieros se mueven bajo una lógica algo espasmódica, pero en general se acomodan a una tendencia que es acorde al crecimiento de los pesos en el mercado, por eso es que esperaríamos que sigan subiendo más allá de que termine el dólar soja"

"Los pesos emitidos seguirán dando vuelta en el mercado más allá de fin de septiembre", fundamentó.

Por su parte, Buteler dijo "los impuestos que le metan (al dólar tarjeta) marcan un piso para todo los demás dólares y te mueve todo para arriba de vuelta".

Y también consideró que "puede haber fluctuaciones más arriba o abajo, con serrucho, pero la tendencia va a ser alza mientras tengas 7% de inflación mensual".

Sergio Massa se tomará las próximas horas para definir la instrumentación del "dólar Qatar". Su equipo de colaboradores, y también desde el Banco Central, le llevaron al ministro distintos informes sobre el impacto de un nuevo avance en el desdoblamiento del tipo de cambio. Los tiempos apremian: el titular del Palacio de Hacienda no quiere dilapidar la momentánea tranquilidad que ganó con el ingreso de divisas del "dólar soja", pero en el gabinete económico admiten que la situación luce al límite.

Una de las propuestas que le llevaron a Massa implicó un dólar "tarjeta" cercano a los $300, que podría significar un ahorro de no más de u$s200 millones mensuales.

Parece muy poco si el propio Gobierno estima que durante el mes del Mundial podrían irse más de u$s1.300 millones -casi el doble que el mes pasado- por los gastos de argentinos viendo a Messi en Qatar.

Lo peor es que semejante movida implicaría además un nuevo salto de los dólares alternativos, que ya cotizan por arriba de los $300 y que tendrían más argumentos para escalar si el Gobierno blanquea un piso de ese mismo valor para los gastos en el extranjero.

¿Y entonces? La decisión es problemática -por eso mismo, Miguel Pesce siempre postergó una medida de este tipo-, y podría ser traumática si el ensayo sale mal.

Ya no hay tiempo para dilaciones

El ministro está buscando con sus colaboradores la alternativa que tenga los menores costos. Ninguna decisión es gratuita, pero está claro que la actual dinámica no admite más demoras. Básicamente, porque, después de un mes promisorio en el ingreso de divisas a las reservas, esos dólares terminarían muy pronto fuera del BCRA.

El escenario de una devaluación abrupta y descontrolada quedó marginado en las últimas semanas gracias al ingreso extraordinario de divisas del "dólar soja". Un escenario irrepetible.

En lo que va del mes -a falta de cuatro días hábiles-, el Central ya compró un neto de u$s3.600 millones. Massa quiere utilizar ese colchón para robustecer su plan de estabilización.

La pregunta es cuáles son las medidas que terminarán por convencer al ministro. Todas conllevan un serio riesgo: pueden marcar el inicio de una estabilización más duradera -sobre todo si se asegura el ingreso permanente de divisas, como a través de un dólar turista que al BCRA le permitirá captar los dólares que traen los turistas brasileños y uruguayos, por caso-. Pero también podrían desembocar en una aceleración inflacionaria con final desconocido.

El efecto "búmeran"

En su último reporte, la economista Marina Dal Poggetto destaca una cuestión que tendrá relevancia, a partir de la próxima semana, a la hora de evaluar los dólares de los que dispone el Banco Central.

Se trata de una medida que fue tomada meses atrás, con el objetivo de "patear para adelante" los pagos en dólares de las empresas, pero cuyos vencimientos empiezan a caer ahora, con el final de septiembre.

Es la deuda comercial que contrajeron los importadores que fueron obligados a postergar pagos por 180 días. La medida acaba de ser extendida hasta fin de año por Miguel Pesce.

Pero eso no quita que aquellas compañías que postergaron pagos hace seis meses, ahora tengan la obligación de pagar. Son dólares que el BCRA les tendrá que otorgar sin mayores dilaciones.

De acuerdo a las estimaciones de Dal Poggetto, la deuda comercial ascendería a unos u$s5.600 millones. Como puede apreciarse, el partido más relevante por los dólares del Banco Central no se juega en Qatar sino en la mismísima Argentina.

El golpe en la actividad

La escasez de divisas tiene un doble impacto que va interconectado: las trabas a las importaciones deviene en un enfriamiento de la actividad económica ante la caída de la producción. Y también pega sobre los precios. Buena parte de la dinámica inflacionaria se vincula con la incertidumbre y el agrandamiento de la brecha cambiaria.

La suba de los precios parece inatajable: en las últimas cuatro semanas -medido punta a punta-, la inflación de los alimentos trepó al 8,6%, uno de los niveles más elevados de los últimos meses.

En la secretaria de Comercio monitorean el escenario: individualizaron casos de incrementos de hasta 20% en una sola semana.

En este contexto, el consumo masivo -alimentos, bebidas y productos de limpieza personal e higiene- empieza a dar los primeros indicios de lo que viene: un enfriamiento de la actividad económica por culpa de la aceleración inflacionaria.

De acuerdo al monitoreo de la consultora Scanntech, entre autoservicios de todos los tamaños en el país, el consumo de productos de la canasta básica cayó 7,3% durante agosto en relación al mismo mes del año pasado.

Los principales productos de la canasta básica (alimentos, bebidas y artículos de limpieza e higiene) vienen encabezando el pernicioso ranking de la inflación de los alimentos en los últimos meses, y que llevaron el costo de la canasta básica de la pobreza a unos $120.000 mensuales.

Para tener una idea cabal de lo que está sucediendo en la economía: una inflación de esta magnitud implica -ni más ni menos- que el costo de la canasta familiar para no caer en la pobreza se incrementa en alrededor de $8.000 a $10.000 mensuales.

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No hay ningún bono ni acuerdo salarial que logre siquiera igualar esa pérdida del poder adquisitivo.

 

Fuente: iprofesional.com

La semana pasada hemos visto una fuerte baja del mercado americano que ya se encuentra entre 18% y 30% abajo desde el comienzo del año dependiendo de que índice miremos. Mientras el Dow Jones baja un 18% el S&P 500 lo hace en un 22% y el Nasdaq llega a un 30% de caída.

Para entender lo que sucede y que es lo que podrá pasar tenemos que poner en contexto la actual situación de la bolsa en Estados Unidos.

Los mercados vienen viviendo un gran ciclo alcista desde el 2008 donde los valores de los índices se han más que quintuplicado. Gran parte de esta suba fue producto de los distintos programas que llevó adelante la FED donde inyectaban liquidez mediante la compra de activos juntamente a tasas realmente bajas que impulsaron la economía.

Ya hace un tiempo la FED comenzó a plantear la posibilidad de desarmar esas compras ya que el mercado había recuperado su fuerza y estableció un cronograma para llevarlo adelante. Hasta ahí todo marchaba bien, el mercado sabía que eso podría impactarlo pero entendía que no sería grave para las cotizantes. El problema es que en medio de esto se coló la inflación.

Los efectos de la inflación 

 

Una inflación que al principio era subestimada por la FED, todos recordamos que más de una vez declaró que veía a la misma como transitoria, pero que en la práctica dejó que la misma pase de menos del 2% a más del 8%. Inflación que se produjo a partir de la brutal emisión de dinero realizada durante la pandemia para mitigar sus efectos mientras caída, por la misma pandemia, la actividad no solo en Estados Unidos sino a nivel mundial. De hecho este escenario de alta inflación desgraciadamente se replica en las principales economías del mundo y por los mismos motivos.

Aunque tarde la FED comenzó a reaccionar y a subir la tasa para controlar la inflación, esta semana vimos una nueva suba de 75 puntos básicos y aún quedan 2 reuniones más en el año que seguramente lleven a la tasa americana arriba del 4%. La pregunta que se hace el mercado es si eso será suficiente para controlar la inflación y volver al objetivo del 2% anual. La respuesta es que probablemente no.

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Ahora bien, ¿qué significa para los mercados accionarios que suban las tasas? Hay que entender que la economía americana se apoya mucho en el crédito para sostener su consumo. Si el crédito se encarece, eso es lo que implica una suba de tasas, el consumidor deberá destinar más dinero a pagar los intereses de sus financiaciones y dispondrá de menos dinero para sus gastos. Como ejemplo podemos mencionar que esta semana las tasas de las hipotecas llegaron el 6.9%, la más alta desde el 2008. Entonces más tasas en una economía fuertemente endeudada será más fondos destinados a cubrir las necesidades financieras y menos para el consumo, menos consumo implicará menores ventas por parte de las empresas y menos ventas provocará caídas en las ganancias. Una empresa que gana menos tiende, por lo general, a valer menos y allí encontramos el porqué de la reacción de los inversionistas a la suba de tasas.

Lo que el mercado parece empezar a entender es que esta dinámica se encuentra lejos de terminar. La verdad es que con una inflación superior al 8% y una tasa en 3.25% luego de la emisión vivida, parece que estamos lejos de volver a encauzar a la inflación dentro del sendero bajista que la lleve al 2% objetivo. Este panorama no se limita solamente a Estados Unidos, que ya sería bastante importante dado que es la locomotora económica mundial, sino que el resto de las principales economías mundiales está en una situación igual o peor dado que la brecha entre inflación y tasas es aún mayor.

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Por lo tanto la inflación no solo está lejos del objetivo del 2% planteado por la FED sino que no se ve aún que haya comenzado el proceso de desaceleración necesario, las tasas de interés seguirán subiendo en lo que resta del año y seguramente en el 2024 también. Esto provocará una caída en el consumo que probablemente empuje a los Estados Unidos a una recesión, que esperemos sea breve, y como resultado tendremos malos balances de las compañías cotizantes.

En este contexto podemos aventurar que el ciclo alcista que lleva 14 años ha terminado y que enfrentaremos uno bajista. Su duración y profundidad dependerá del tiempo que le lleve a la FED controlar la inflación y devolverla al valor objetivo. En el medio veremos un dólar más fuerte, valores de materias primas más bajos y el resto de los mercados mundiales en situación más delicada. Será un escenario desafiante para los inversores pero lleno de nuevas oportunidades.

 

Fuente: iprofesional.com

a llegada de dólares frescos a las arcas del Banco Central, mediante las distintas estrategias implementadas por el Gobierno, generaron algo de tranquilidad en el frente cambiario. Por lo que los economistas están alertando que este relativo éxito del precario "plan dólar calmo" puede llevar al oficialismo a intentar a que no haya un salto devaluatorio, algo que igual no frenaría la alta inflación y un freno en la actividad.

Cabe recordar que, en los últimos días, el Ejecutivo tuvo algunas señales de alivio en las necesidades externas económicas, como los resultados positivos de la implementación del "dólar soja" a $200, para fomentar que el agro liquide a ese precio su producción, y que así le ingresen divisas al BCRA para reforzar las alicaídas reservas. A ello se le sumó el crédito internacional conseguido en el BID.

En este escenario, un informe publicado por la consultora LCG, cuyo fundador es el economista Martín Lousteau, alerta que a raíz del nuevo "dólar soja" se están percibiendo las "consecuencias indeseadas" de una aceleración de la inflación. Así, sostiene que en septiembre se verán mayores tasas de inflación que, "según nuestros registros, parece ubicarse en un piso de 2% semanal".

"Sucede que finalmente se devaluó el peso y aquí es donde, quizás, se entiende un poco menos la medida. Pagar los costos de una devaluación encubierta y que los beneficios se los lleve un solo sector, suena como una pésima política económica, incluso con efectos redistributivos regresivos", critican los expertos.

A pesar de ello, desde LCG detallan que "no todas son malas noticias", debido a que el dólar a $200 para la soja logró "coordinar expectativas" acerca de cuál es un tipo de cambio comercial de equilibrio.

"De aquí en más habrá que ver si se mantiene esta devaluación ambigua con múltiples tipos de cambio, o se hace un trabajo para llevar a todo el comercio a un tipo de cambio más competitivo", reflexionan los economistas de esta consultora.

Dólar soja: ¿marca un nuevo piso para el tipo de cambio?

 

Lo cierto es que más allá de establecer el Gobierno un precio de $200 para el dólar, en este caso para reconocer a los sojeros y que les cierre la venta a este tipo de cambio, los analistas de LCG creen que, incluso, persistirá una brecha alta, "la cual es producto del deteriorado balance del BCRA, que tiene su origen en una emisión de pesos que refleja el abuso del señoreaje agravado por las medidas que implicó el confinamiento".

Al respecto, acotan: "Sin embargo, creemos que un tipo de cambio en el nivel que ahora tiene la soja y sus derivados podría derivar en un comercio más holgado que permita lograr algo de ahorro externo".

La explicación que se brinda es que el costo de llevar el dólar comercial a $200, implicará una "mayor aceleración de la tasa de inflación".

Entonces, en conjunto con esa devaluación, los economistas consideran que también se deberían activar los mecanismos de control por parte de la Secretaría de Comercio, "a fin de evitar un pasaje a precios lógico en una economía que, además de consumir bienes transables, tiene ya una gimnasia para la remarcación propia de un régimen de alta inflación".

"Plan dólar": no devaluar, inflación y actividad

 

Más allá de la medida beneficiosa para el campo de tener un tipo de cambio más alto ($200) para sus liquidaciones, desde LCG concluyen que esta medida devaluatoria no será generalizada a toda la economía.

"No creemos que esta sea la decisión que tome el nuevo gabinete económico. Principalmente por una cuestión casi caprichosa de no querer devaluar el peso y preferir que la actividad y los indicadores sociales se depriman de la mano de una restricción a las cantidades importadas", sentencian los analistas.

 

Y completan su idea: "Si ese es el escenario, queda la pregunta acerca de si es sostenible atravesar todo un nuevo año con el nivel actual de reservas. En nuestra opinión, será difícil llegar al período diciembre a marzo del año siguiente".

La justificación de ello es que ya "no habrá" dólares retenidos por el agro y la demanda de divisas superará a la oferta en términos planeados, aun cuando los pagos por importaciones de energía se hayan moderado.

"La respuesta a ´no llegar´ no será devaluar. Creemos que se intentará seguir regulando la salida de capitales vía mayores restricciones al dólar para turismo, por ejemplo. Esa economía, limitada por la cantidad de dólares y con ajuste fiscal también ambiguo o dubitativo, es decir, poco creíble, no puede crecer", concluyen desde LCG.

Para finalizar que hasta el final de la actual gestión, serán meses entonces de mayor inflación y freno a la actividad.

"Al menos, y quizás paradójicamente, hasta orgulloso, el flamante Ministro de Economía, Sergio Massa, pueda concretar más de doce meses de gestión sin devaluar, de forma oficial y definitiva, al peso", finalizan los expertos de la consultora.

 

Fuente: iprofesional.com

También ayudó una recuperación de Wall Street en el arranque de la semana. Algunos papeles locales terminaron con subas superiores a 4% en Wall Street mientras que otros ya superan el 50% en dólares desde fines de julio.

Cuando todo parecía indicar que los activos argentinos estaban a punto de perder el envión del último mes y medio, el arranque de semana arrojó subas significativas especialmente por el lado de las acciones. El anuncio realizado a primera hora de la mañana por el FMI, aprobando la revisión del segundo trimestre del programa en marcha con la Argentina, fue clave para un inicio positivo. Algunos papeles locales terminaron con subas superiores a 4% en Wall Street y mientras que otros ya superan cómodamente el 50% en dólares desde fines de julio, cuando Sergio Massa llegó al ministerio de Economía.

Sin embargo, está todo muy condicionado por la próxima decisión de la Reserva Federal. Esta semana, la entidad definirá una agresiva suba de tasas de interés para combatir la inflación en Estados Unidos. Aunque está descontado que será de por lo menos 0,75 puntos porcentuales, no se descarta totalmente que incluso pueda decidirse por un punto entero, lo que representaría una medida histórica. Los inversores se mueven al compás de esta inminente decisión.

Las acciones argentinas fueron las que más se beneficiaron ayer del flujo de inversiones que buscó alternativas de mayor riesgo. Hubo subas generalizadas y volvieron a sobresalir las bancarias, regresando a sus picos de cotización anual. Un caso emblemático es del Banco Macro: tras haber tocado un piso de USD 11 a fines de julio, ayer consiguió superar los USD 17, una mejora de nada menos que 55% en menos de dos meses. Mejor todavía le fue a YPF, que más que duplicó su valor en el mismo período y ayer trepó otro 3,4%.

El “efecto Massa” que le dio impulso sobre todo a las acciones ni bien se conoció la noticia de su llegada a Economía se prolongó bastante más de lo que se pronosticaba. La confirmación por parte del FMI del cumplimiento de las metas de la segunda revisión y el próximo desembolso de USD 3.900 millones fue relevante hoy para que se produzca este impulso adicional.

Entre el “dólar soja” y este ingreso de divisas del Fondo (aunque solo quedarían netos unos USD 780 millones), el Banco Central acumulará más de USD 3.000 millones de reservas en poco más de un mes y está más cerca de cumplir con la exigencia del acuerdo. Este mayor “colchón” de divisas aleja por otra parte la posibilidad de una crisis cambiaria en el corto plazo, algo que también es celebrado por los mercados.

Los bonos, en cambio, operaron sin grandes cambios. En este caso siguen pesando las “posiciones técnicas”, o sea grandes fondos que ya tienen títulos argentinos en sus carteras y no piensan en seguir acumulando. Aunque luego de la mejora del último mes siguen debajo de los USD 25 de paridad, un valor considerado aún extremadamente bajo, las cotizaciones no presentan mayor reacción.

Los inversores descuentan que luego de las elecciones presidenciales habrá una nueva reestructuración de deuda. Sin embargo, eso podría ser un escenario positivo para los bonos, porque se estima que la negociación no será tan agresiva como la realizada en su momento por Martín Guzmán. El riesgo país sigue apenas por debajo de los 2.400 puntos básicos, pero ya hace un par de semanas que le cuesta perforar ese nivel.

La cotización del dólar se mantiene con una leve tendencia al alza, en especial el “contado con liquidación” que sigue por encima de los $ 300. Sin embargo, el tipo de cambio libre cerró a $ 279, es decir lejos de los otros dólares financieros.

El BCRA ayer dispuso que quienes vendieron a través de “dólar soja”, es decir a un tipo de cambio de $ 200, no podrán acceder ni a la compra de dólares oficiales. Tampoco adquirir divisas a través de operaciones de compra venta de títulos, por ejemplo dólar Bolsa o “contado con liquidación”. De esta forma, busca reducir la demanda alcista en este mercado, pero con riesgo de un aumentar la presión sobre el dólar libre.

La reciente suba de tasas, que llevó el piso de los plazos fijos a 30 días al 75% anual, tuvo como principal objetivo disminuir la presión sobre la divisa. Todo indica que al menos de corto plazo lo estarían logrando, aprovechando un regreso del “carry trade”, o sea inversores que aprovechan para ganar en moneda local mientras la divisa se mantiene relativamente planchada.

Estudios técnicos que estiman la relación entre cantidad de dinero y el tipo de cambio marcaría que los dólares financieros estarían levemente atrasados. Es el caso de un informe de Portfolio Personal Inversiones que a partir de ese cálculo concluyó que el valor “justo” estaría cerca de los $ 325.

La reciente licitación que realizó el Tesoro también dejó en claro que este nivel de tasas es lo suficientemente atractivo aunque no le gane a la inflación. Consiguió financiamiento fresco por más de 120.000 millones de pesos y así ayudó a despejar el horizonte de vencimientos por lo menos hasta fin de año.

 

Fuente: infobae.com

Los índices en Wall Street caen entre 14% y 26%. El selloff provocó una fuerte contracción en las valuaciones de las compañías. Analistas ven oportunidades, pero también advierten sobre los riesgos macroeconómicos.

Las acciones en Wall Street intentaron recuperarse el miércoles parcialmente de las fuertes pérdidas evidenciadas el martes tras el dato de inflación en los EE.UU.

En el acumulado del año las acciones evidencian fuertes caídas y esto se traduce en valuaciones más bajas y atractivas. Con ese contexto, analistas del mercado ven oportunidades, aunque advierten que el panorama económico luce desafiante para las acciones, por lo que recomiendan cautela.

FUERTE CAÍDA DE WALL STREET

El contexto de suba de tasas de la Fed a causa de una inflación más acelerada generó un rebalanceo de expectativas en el mercado.

Esto provocó un fuerte aumento en las tasas de interés de los bonos del Tesoro (coincide con una fuerte caída en el precio de la deuda) y un fuerte selloff en las acciones.

En lo que va del año, las acciones en Wall Street muestran fuertes pérdidas.

El índice tecnológico Nasdaq es el que más cae este año, con una merma del 25,7% en 2022.

Le sigue el S&P500 que pierde 16,8% y luego el Dow Jones, con un retroceso en lo que va del año del 13,9%.

La fuerte caída en las acciones provocó que la valuación de las compañías dentro del S&P500 se ubique en niveles más atractivos de largo plazo.

Uno de los ratios de valuación más utilizados en el mercado para medir la valuación de las acciones es el Forward Price Earnings (F/PE) del S&P500. Este ratio se ubica en niveles de 16,5 veces ganancia.

De esta manera, el ratio se ubica debajo de su promedio de largo plazo, es decir, debajo del promedio de 10 años que se encuentra en 17 veces ganancia.

En estos valores, el resto regresa a los niveles de julio pasado y en valores similares a los que operaba en momentos cuando el mercado se recuperaba de los peores momentos de la pandemia.

También son valores coincidentes a otros momentos del mercado, como los vistos durante 2017 a 2018.

 

Julio Calcagnino, analista de mercados de TSA Bursátil del Grupo Transatlántica coincide en que las valuaciones del S&P500 se ubican debajo de sus promedios de largo plazo, aunque resalta la importancia de distinguir en sectores.

"A nivel sectorial, esto se verifica en el sector financiero, materiales y telecomunicaciones. Luego, hay casos como energía que se encuentran por encima del promedio de 5 años y sustancialmente por debajo del de 10 años. Salud está alineada a su valuación histórica. Finalmente, consumo discrecional y tecnología están apenas por debajo del promedio de los últimos 5 años, pero por debajo de aquel de 10 años", detalló Calcagnino.

En el acumulado del año, las acciones del sector tecnológico son las que más han sufrido.

El índice de acciones de crecimiento a largo plazo (ARKK) muestra una baja del 54% en lo que va de 2022. Le sigue el sector tecnológico (XLK) que baja 23,6%, el sector de mineras (23%), consumo direccional y el de hotelería y ocio (21% de baja en promedio.

Otros sectores como el de aerocomercial, materiales, financiero, industrial y consumo también caen, con bajas de entre 7% y 17%.

Solamente el sector de energía y extracción de petróleo muestran retornos positivos, con ganancias abultadas de entre 48% y 53%.

Los sectores de materiales, aerocomercial, ocio y hotelería, consumo discrecional, mineras y el tecnológico tienen una performance peor respecto del S&P500 ya que bajas más del 16,9% que cae el índice bursátil de referencia de Wall Street.

 

Jonatan Kon Oppel, asesor de inversiones en Conosur Investments y Fundador de JKO Finanzas, destacó que si bien las acciones pueden mostrarse baratas, el panorama de mediano plazo luce adverso para las acciones.

"Si miramos valuaciones con estimaciones de ganancias de los últimos meses, pueden parecer baratas. Sin embargo, los datos de inflación no dan señales de que la Fed baje la velocidad de suba de las tasas de interés, y una desaceleración en la actividad económica parece cada vez más probable. Esto haría que se deban revisar las estimaciones de ganancias de las empresas, dejando las valuaciones no tan atractivas", dijo.

Debido al panorama sombrío en la macro americana, Kon Oppel ve más prudente mantener la cautela desde el lado de la estrategia de inversión.

"Por ahora, el dólar se sigue apreciando y la curva de bonos del tesoro sigue invertida. Estas son claras señales de que todavía no hay voluntad de aumentar el nivel de riesgo en los portafolios de inversión de los fondos más grandes del mundo", dijo.

OPORTUNIDADES

Dadas las abultadas pérdidas que se dan en los índices y en las acciones a nivel general, los actuales niveles de la renta variable americana podrían representar una oportunidad para inversores arriesgados que buscan posicionarse en acciones.

Analistas coinciden en que existen oportunidades de inversión aunque ponen el foco en los riesgos subyacentes en la economía americana a medida que la Fed suba la tasa de interés.

El sector tecnológico es el que más llama la atención tanto por la fuerte caída pero también por el potencial alcista que puede tener dado el mejor punto de entrada relativo al resto de los sectores.

Santiago Ruiz Guiñazú, head de Equity Sales & Trading de Adcap Grupo Financiero, coincide en que en este momento, el mercado está muy atento al nivel de actividad de la economía de Estados Unidos como principal riesgo.

En términos generales, Ruiz Guiñazú ve en el sector tecnológico en donde existen las mayores oportunidades.

"Creemos que hay oportunidades en el mercado de Estados Unidos, sobre todo en el sector de tecnología, que bajó mucho de precio en los últimos meses. Vemos oportunidades puntuales en Mercado Libre, Tesla, Amazon y Apple. Es un buen momento para invertir en esas compañías clásicas", dijo Ruiz Guiñazú.

El analista de mercados de TSA Bursátil también le pone el foco en los riesgos recesivos y el impacto en las acciones.

"El hecho de que la probabilidad de recesión es alta y que el S&P 500 ha caído en promedio un 32% desde los máximos considerando las ultimas recesiones, un escenario de mayores bajas hacia los 3260 puntos es posible", advirtió.

Dicho esto, Calcganino remarca que para quienes busquen comprar acciones, el lineamiento sería solo para inversiones de largo plazo, y con el objetivo de promediar a la baja ante nuevas perdidas.

También advierte que "luce aconsejable evitar acciones de "crecimiento" por el momento".

 

RALLY DE TASAS Y SECTOR TECH

La caída de más del 26% en el sector tecnológico ubica al ajuste actual como el más importante desde la pandemia en términos porcentuales.

El rally de tasas le representó al sector tecnológico una amenaza y un viento de frente ya que cuanto mas sube los rendimientos, el valor actual de las acciones es menor (por cuestiones matemáticas), y por lo tanto, las acciones tienden a caer.

Daiana Olivera, estratega de Cohen coincide en que las acciones de crecimiento tuvieron una caída muy grande en los primeros meses del año.

Si bien encuentra valuaciones atractivas, Olivera advierte sobre la volatilidad hacia adelante dado los riesgos que representa la suba de tasas en EEUU.

"Las valuaciones del sector de crecimiento vienen mucho más interesantes actualmente. Sin embargo, el dato de inflación de ayer mantiene al mercado muy volátil. Los sectores que más afectados se vieron suelen ser los más golpeados en contextos de suba de tasas. Por eso recomendamos cautela y pensar a las inversiones actuales con un periodo de inversión a mediano plazo", dijo.

Manuel Carpintero, head portfolio manager de Nash Inversiones remarca que ciertamente, las valuaciones han ajustado rápido, sobre todo las del sector tecnología.

"En el sector de tecnología es donde se vieron caídas más marcadas. Son momentos de muy alta volatilidad y eso suele incomodar a muchos inversores que ven fluctuaciones grandes en sus cuentas", comentó.

Por otro lado, y al igual que el resto de los analistas, Carpintero pone el ojo en la parte macroeconómica.

"Aún resta ver el desenlace de este contexto inflacionario en EEUU. Si la Fed logra un "soft landing" bajando la inflación evitando retracción de la macro, o bien si la actividad entra en recesión. En este segundo escenario es donde las valuaciones podrían volver a quedar "caras" si los fundamentals de las empresas empeoran más de lo esperado", comentó Carpintero.

 

Fuente: cronista.com

Mercado internacional

Finaliza la segunda rueda bursátil luego de darse a conocer el dato de inflación de Estados Unidos que inyectó preocupación y generó una considerable baja en el mercado. Si bien ayer la rueda pudo cerrar levemente positiva, hoy el panorama es mixto y los ojos están puestos sobre el dato de inflación europeo que se dará a conocer mañana. La inflación en el mundo continúa llevándose la atención mes a mes, como así también las medidas de fuertes subas de la tasa de referencia que toma cada país para poder afrontarla de la mejor manera.

En este sentido, Estados Unidos de nuevo es noticia con relación a los cambios que realiza para afrontar la inflación, particularmente el aumento de la tasa de interés. Dicho aumento se espera que sea entre 0,75 y 1 punto porcentual debido a que según destacó el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, va a generar políticas monetarias agresivas hasta fin de año buscando cumplir su objetivo de 2% anual. Asimismo, se puede considerar que un aumento de la tasa de interés de 75 puntos ya puede estar prácticamente descontado y la novedad radicaría en si este aumento se extiende a 100 puntos despertando aún más el temor visto el martes en los inversores.

En este contexto, los principales índices de Estados Unidos finalizaron la jornada con una variaciones en el SPY y DIA de 1,13% y 0,54% negativos respectivamente. Sin embargo, el índice con el peor desempeño de la jornada fue el tecnológico que, teniendo en cuenta su ETF de referencia QQQ finalizó con una caída superior a 1,5%.

De forma particular, quien potenció la caída dentro del índice Nasdaq fue Adobe (ADBE). La empresa estadounidense de software confirmó hoy la compra de Figma lo que le genera un gasto de 20 mil millones de dólares. Asimismo, dicha empresa presentó su balance trimestral y los números fueron similares a lo esperado por los analistas. Ante estos acontecimientos, ADBE cerró la jornada de 16,9% rompiendo soportes claves.

Mercado local

En relación con el mercado local, la tasa de interés y el tipo de cambio se llevaron toda la atención de la jornada. Desde la publicación del dato de inflación ayer, inmediatamente la vista estaba puesta en la tasa de interés y la espera de la confirmación de la misma. Según trascendió de fuentes oficiales, se habla de un aumento entre 300 y 500 puntos. Sin embargo, con la campana final se conoció que el aumento de la tasa de interés fue de 550 puntos. Durante la jornada de mañana se conocerá el impacto de este aumento en el mercado y la visión de los inversores.

Con relación al tipo de cambio, desde mitad de la rueda se vio un sobresalto en los dólares financieros. El dólar MEP finalizó con un ascenso de 5,2% mientras que el CCL con un aumento de 4,2%, puntualmente a $289,66 y $295,37 teniendo en cuenta el bono GD30. Cabe mencionar que desde el comienzo de mes estuvo la incorporación del dólar soja que causó éxito y llevó a los tipo de cambios a tomar tranquilidad y retroceder unos pesos.

De la mano con lo anterior, los bonos soberanos en dólares finalizaron a la baja a lo largo de toda la curva. Entre lo más operado, se destaca el gran volumen alcanzado por el bono soberano en dólares con legislación exterior y vencimiento en el 2030 (GD30) que cerró la jornada con una baja de 0,5% en su plaza en D. De esta manera, el riesgo país aumenta y finaliza a 2.311 puntos básicos.

Por otro lado, teniendo en cuenta la renta variable, de nuevo la petrolera argentina es noticia. A diferencia de las jornadas anteriores, YPF hoy es destacada por su contundente baja de 8,8% en su plaza en dólares. Es importante señalar que la empresa viene en aumento mayor al 100% dentro del mercado y un descanso al corto plazo era esperado tal como anticipa el análisis técnico. Esta baja no quiere decir que la empresa pierde la tendencia, ni el interés por parte de los inversores, podría ser una toma de ganancia por parte del público inversor. En el mercado, y luego de varias jornadas consecutivas al alza, se podría considerar aceptable una toma de ganancia, ofreciendo un descanso para las acciones de YPF. No obstante, la caída fue muy fuerte en su ADR en dólares y es relevante seguir de cerca su cotización para determinar un posible freno del descenso.

En este contexto, el índice de referencia local, Merval, finalizó la jornada con 144.765 puntos básicos teniendo en cuenta su plaza en pesos, mientras que en dólares se posicionó a 490 puntos con una baja de 5,1%.

 

Fuente: rava.com